Los Mudos

La narrativa que nosescucha…

Archive for 10 julio 2007

Razones de selección mayor; postergación

Posted by Funes en Martes, julio, 10, 2007

Porque este blog apoya al toma-merca putaniero de Basile y quiere que todos lo hagan.

Porque este blog lo administra un futbolista frustrado.

Porque  este blog recibió amenazas de crackers.

Porque este blog no escribe sobre la nieve.

Y porque este blog tiene pocas visitas;

resuelve:

Pasar para el 18 de julio la lectura
que debía realizarse el día 11 de julio.

Sin más y esperando que ustedes tengan tanto frío como este blog los saludo atentamente esperando verlos el próximo miércoles 18 de julio a las 22 hs.

Funes 

Anuncios

Posted in Gacetillas | 1 Comment »

Repetimos

Posted by Funes en Sábado, julio, 7, 2007

Los Mudos

Miércoles 11 de julio

María Zamarbide
actriz, hermosa y divertida
además de cuentista

Miguel Rosenzvit
divertido, interesante y
por supuesto, hermoso

 

Sebastián Pandolfelli
guitarrista, atrevido y bardero
además de grosso

Facundo Palazzolo
Matute
El Tío Víctor

músicas

Masako Itoh
comedy stand up

Y sí, regalamos ese libro de Piglia
a los que nombren ese blog
o ese comentario
(N. del T: hay uno solo
así que si vienen varios,
lo sorteamos)

 

 

El Conventillo de Teodoro
Jota De Perón 3615
arrancamos 22 horas

Posted in Adelanto | 1 Comment »

En la Ñ tam(bien)

Posted by Funes en Lunes, julio, 2, 2007

Diego Erlan en la Revista Ñ,
sección “Flora y Fauna”
del 9 de junio de 2007

La lectura espectáculo

La primera vez que Allen Ginsberg leyó su poema Aullido (Anagrama) fue en octubre de 1955 en la galería Six de San Francisco. “Vi las mejores mentes de mi generación destruídas por la locura, hambrientas histéricas desnudas”, recitaba Ginsberg. Desde el fondo Jack Kerouac lo incitaba con un grito, algunos espectadores lloraban y Ginsberg ganaba confianza: “¡Moloch! ¡Soledad! ¡Inmundicia! ¡Ceniceros y dólares inalcanzables!”. Al final, un auditorio atónito. Linda imagen.
Sentado en el primer banco de la Iglesia de los Marineros Finlandeses (San Juan al 200), Fernando Noy, anteojos oscuros, un pedacito de chocolate en la comisura de sus labios, dice que el noventa por ciento de las lecturas que hay en Buenos Aires son “un aburrimiento total”. Es sábado, estamos en la tercera noche del festival de poesía Salida al Mar y entre la mesa de billar del fondo y la improvisada barra de cerveza y vino circulan Juan Desiderio, Rodolfo Edwards, Daniel Durand, Marina Mariasch y Diana Bellessi, entre tantos otros. Después, Juana Bignozzi se suma a la discusión en torno de las lecturas: “Hay códigos. –dice– Es respetuoso que el autor presente algo inédito. Y hay que leer cada tanto , no cada quince días. En la ciudad tenemos lecturas todas las semanas, no sé cómo hacen”, dice ella mientras Noy le entrega un chocolate. “Algunos escritores –se escucha– tienen la manía de agacharse, de leer entre dientes”. Bignozzi asiente y continúa: “No puede leerse ni un poema muy corto, ni uno muy largo. La desmesura tampoco sirve”. ¿Y qué pasa cuando la lectura se convierte en una performance? Noy dice: “Ahí se introducen otras técnicas”. Uno de los ciclos que permite ese juego entre autor y público es Confesionario, en el C. C. Rojas, donde se convoca a los artistas (escritores, músicos, bloggers, etc.) para hablar sobre su vida privada. Cecilia Szperling, su coordinadora, dice por e-mail que los escritores utilizan métodos diferentes: “Federico Jeanmaire improvisó en base a sus relatos y usó su candor para hablar de la infancia. Martín Kohan explicó que su texto sólo era para ser leído, no aceptó formar parte del libro (Libros del Rojas, 2006) y al terminar rompió las hojas.” Hay muchos –dice Szperling– que tienen, quizá sin saberlo, recursos de café concert, pero en otros, la situación activa algo interesante, que es un temblor y un tartamudeo, “esos nervios los adoro”, dice ella.
Otros, sin dudarlo, hablan de show. Es el caso de Funes (seudónimo de Lucas Oliveira), quien organiza el ciclo Los Mudos (miércoles 11 de julio a las 22 hs en Perón 3615 – pasamos chivo de la nueva fecha que no fue la publicada en esta nota por ser anterior): “Quiero contagiar a otros narradores y gestores culturales para que las lecturas de narrativa y poesía no sean un embole. Que se copien un poco de los performers y que los asistentes no sean sólo los intelectuales sino también público en general. Mi objetivo es Doña Rosa”, dice. Ambicioso. En las lecturas, cada autor suele tener su “hinchada“. Juana Bignozzi habla del “grupito del autor, esos que esperan a que lea y cuando termina se van, sin escuchar a los demás escritores de la mesa”. “Eso es típico de mediocres”, añade Noy. Ambos están de acuerdo que el mundo poético necesita más solidaridad. “Los autores tienen que escuchar a sus colegas, y no irse como si fueran estrellas.” Después Noy se queda en silencio y luego, en una performance que parece cotidiana, dice que el verdadero aplauso del poeta es dejar mudo al público: “Esa es la ovación del silencio”.

Posted in Medios y Enteros | Leave a Comment »